| |
Es
este un pueblo de honda raiz, de gente sencilla y acogedora.
Los inviernos se pasan de lumbre en lumbre, atizando magras
presas y dando vueltas al cono mientras es vino. En la primavera
empieza la briega de los cultivos, de las parías y las romerías.
En verano la siesta dirige el paso del tiempo, aletargando la
vida para que no ardan ni las cabezas ni los pellejos. Conoce
un poco más de nosotros, para eso son los botones de la izquierda.
|
|